A menudo, a los aficionados a la fotografía en general, nos pica la curiosidad sobre este apasionante mundo que es el de la macrofotografía.
Además, con las cámaras digitales resulta mucho menos engorroso y “barato” hacer unas cuantas fotografías para probar como funciona todo esto de la fotografía de acercamiento.
Pero no por ello deja de haber pequeños “obstáculos” que debemos salvar para poder realizar esta práctica fotográfica con unas mínimas garantías de éxito.

El primer “obstáculo” que nos encontramos a la hora de realizar Macro es que necesitamos un objetivo específico, lo cual supone un desembolso que rara vez baja de 400€. Y claro, gastar ese dinero solamente para probar este género fotográfico y arriesgarnos a que el objetivo se quede en el cajón del olvido, es una operación, francamente, muy poco rentable.
Una opción de la que disponemos para no tener que realizar ese desembolso y poder entrar en el mundo del macro con un nivel de calidad más que aceptable es el uso de lo que se conoce como “Tubos de Extensión”.
En qué consiste este complemento???
Pues bien, los tubos de extensión no son nada mas (y nada menos) que una manera de poder alejar nuestro objetivo de la cámara conservando la geometria necesaria para garantizar una fotografía correcta. Esto es; procurando que la perpendicularidad y la excentricidad de nuestro objetivo queden inalteradas una vez que lo hayamos alejado.
Dichos tubos se intercalan entre la cámara y el objetivo de manera que el objetivo queda mas alejado de la cámara.
Los tubos de extensión pueden ser de longitud variable. Es frecuente encontrar tubos de extension que van desde los 12mm hasta los 50mm.
Dichos tubos se pueden utilizar tanto por separado como en conjunto. Por lo tanto, la extensión total, dependerá del numero de tubos que usemos y/o de la longitud de los mismos.

Cual es el efecto/consecuencia del uso de tubos de extensión???
El principal efecto es que, mientras nos encontramos con el defecto de no poder enfocar al infinito, al mismo tiempo nos encontramos con la posibilidad de reducir la distancia mínima de enfoque que tiene nuestro objetivo por defecto.
De modo que, si podemos enfocar desde mas cerca, también es cierto que obtendremos una imagen con mas ampliación. Así de sencillo…. si nos podemos acercar más, lo veremos mas grande.
Esa es, ni más ni menos, la aportación de los tubos de extensión; podemos enfocar desde mas cerca, luego tenemos una ampliación mayor.
Cuánto mayor es esa ampliación??? Muy fácil.
La fórmula es la siguiente:
extensión/focal + ampliación nominal
Esto es: si tenemos un objetivo de 50mm que es capaz de procurarnos una ampliacion de 1:1, al intercalar una extension de 100mm tendremos una ampliacion de 3:1. O lo que es lo mismo; lo que mide 1cm en la realidad se verá plasmado en el sensor con un tamaño de 3cm; o lo que es lo mismo… una ampliación bestial.
Llevada la anterior fórmula a cabo:
100/50 + 1 = 3 o lo que es lo mismo 3:1
Tenemos pues, una manera de conseguir un mayor acercamiento que, como todo en esta vida, tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Ventajas
Es económico. Por un precio comprendido entre 100€ y 140€ podremos encontrar todo tipo de tubos de extensión sin mayor problema. Cabe indicar que los hay disponibles para todo tipo de monturas.
Es sencillo. No requiere aprendizaje de ningún tipo. Solamente hay que ir añadiendo tubos hasta conseguir la aproximación deseada. Más extensión para más ampliación.
Es de calidad. El hecho de no incluir ningún cristal hace que la merma en la calidad de imagen sea, normalmente, despreciable. No se inducen aberraciones geométricas ni tampoco cromáticas. Estas últimas, dependiendo del tipo de objetivo con el que se usen, son inexistentes.
Inconvenientes
Como todo, también tenemos una serie de inconvenientes inherentes al uso de los tubos de extensión que no debemos olvidar.
Profundidad de campo reducida. Uno de los handicap más importante en macro. Con el uso de tubos de extensión la profundidad de campo se ve reducida notablemente. Cuanto mayor sea la extensión, mas reducida es la profundidad de campo. Hay que tenerlo en cuenta ya que con el uso de extensión es, verdaderamente fácil, que con un pequeño movimiento la zona de foco quede desplazada del punto de interes.

Distancia mínima de enfoque reducida. Lo que por un lado es una ventaja que nos permite conseguir mayor ampliación, por otro lado es otro inconveniente que debemos tener muy en cuenta sobre todo si lo que fotografiamos puede salir volando.
La distancia minima de enfoque queda muy reducida. Hasta el punto de que, con determinados objetivos, si añadimos mucha extensión, puede que la distancia de enfoque quede por detras de la lente primaria de nuestro objetivo. Y como resultado, nos encontremos con que no podemos enfocar y hay que extender menos.
Por lo tanto, que no nos extrañe que, con el uso de extensión, el objeto a fotografiar quede a escasos 2 o 3 cm del cristal de nuestra lente.
Pérdida de luz acusada. Al separar el objetivo del plano focal de la cámara aumentamos la distancia que la luz tiene que recorrer para llegar al captador. Por lo tanto, se pierde una cantidad de luz considerable. Esto redunda en dos cosas:
Por un lado, la visión a traves del visor de nuestra cámara se hace mucho menos luminosa puede, en ocasiones, ser un problema a la hora de enfocar. Y mucho mas grave si pretendemos usar el diafragmador (visualizador de profundidad de campo) de nuestra cámara, ya que la imagen se oscurecerá hasta límites insospechados.
Y por otro lado, si trabajamos en estudio y medimos la luz con un fotómetro de mano, hay que tener en cuenta que en la medida debemos incluir la pérdida de luz que provocan los tubos.
Si medimos con el fotómetro de mano y ajustamos el diafragma a la medida que nos indica el mismo, lo más lógico es que la fotografía salga subexpuesta. Tendremos que compensar la pérdida inducida por los tubos.

Solamente queda comprar los tubos de extensión. Para ello tenemos que fijarnos, fundamentalmente, en dos cosas.
La primera es que incorporen los contactos necesarios para que todos los automatismos de nuestra cámara sigan activos. Esto es: el sistema AF y el estabilizador si lo hubiere.
Y el otro punto a tener en cuenta es que algunas cámaras con factor de recorte diferencian los objetivos específicos para ese factor cambiando ligeramente la montura. Esto hace que un objetivo preparado específicamente para un sensor APS-C no encaje en un tubo de extensión que no esté preparado para ello.
#1 by net. on 10/08/2009 - 16:55
Interesante articulo, pero tengo una duda,
¿Para garantizar la perpendicularidad, los tubos tienen que ser originales, o pueden ser de otro fabricante?
El objetivo que quiero utilizar pesa mas de un kilo.
Gracias.
#2 by Josu on 21/08/2009 - 19:01
La diferencia fundamental entre los tubos de extension “de marca” y los genericos es, precisamente, su robustez.
Aun asi, despues de años de uso de tubos de extension genericos, nunca he apreciado el problema que comentas.
Claro esta que, con conjuntos demasiado pesados, la sujecion del equipo por el lugar adecuado es fundamental.
Es muy probable que un objetivo que pesa mas de un Kg disponga de anillo por el cual podamos fijarlo a nuestro tripode.
Un saludo
#3 by net. on 23/08/2009 - 17:03
No dispone anillo para el tripode, no es un tele largo, es un 85mm.
Gracias Josu,
#4 by jolgar on 24/04/2010 - 0:36
Estupendo artículo. Gracias por su información.
#5 by Josu on 24/04/2010 - 21:54
Es un placer